Capítulo Uno
Una historia diseñada por Dios.
Lo que inició como una amistad sincera y especial fue creciendo con el tiempo. Entre conversaciones, risas, proyectos y momentos compartidos, aprendimos a conocernos y a valorar la persona que Dios había puesto frente a nosotros. Sin darnos cuenta, el Señor comenzó a sembrar en nuestros corazones una atracción que nació sobre el fundamento de una hermosa amistad.
Durante este tiempo, Dios también nos rodeó de amigos que influyeron profundamente en nuestras vidas. A través de ellos, nos acercó más a Él, nos enseñó a conocerle mejor y nos mostró que Su propósito para nosotros era mucho más importante que nuestros propios planes.
Hoy, al mirar atrás, podemos ver Su mano en cada detalle. Lo que parecía una serie de coincidencias fue en realidad la perfecta providencia de Dios guiando nuestros pasos. Él estuvo presente en nuestro primer encuentro, en nuestra amistad, en cada conversación, en cada decisión y en cada etapa que nos trajo hasta aquí.
Ahora comenzamos un nuevo capítulo con gratitud y esperanza, sabiendo que la historia que compartimos no se trata solamente de nosotros, sino de la fidelidad de un Dios que orquesta todas las cosas para Su gloria y para nuestro bien. Y con esa certeza, elegimos caminar juntos, confiando en Aquel que escribió el primer capítulo y que seguirá guiando cada página que está por venir.
Y queremos que estés ahí con nosotros.













